La Torre Eiffel iba a desmontarse a los 20 años.
Se construyó como entrada a la Exposición Universal de 1889 con un permiso que expiraba en 1909, y muchos artistas parisinos la llamaron monstruosidad. Se salvó porque resultó ser una antena perfecta para la nueva ciencia de la radio.
¿Por qué es cierto?
Las transmisiones de radio desde la torre interfirieron las comunicaciones alemanas durante la Primera Guerra Mundial. Hoy es el monumento de pago más visitado del mundo.
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